¡Los panes y las albóndigas se imponen!

Lo que se cuece en los fogones para las tendencias 2015 no es tan elaborado como podríamos pensar. Al contrario. Las comidas rápidas se renuevan y pasan de los restaurantes familiares a las mejores mesas. Dicen los expertos que las hamburguesas “fashion” -donde primaba la estética sobre el sabor- darán paso a las hamburguesas con fuertes contrastes y carnes contundentes. Además, la ternera de toda la vida se reemplazará con pato, langosta, panceta de cerdo o algunos mariscos.

De la mano de la hamburguesa vienen las albóndigas. En Estados Unidos son todo un boom, y en España están volviendo a estar de moda, gracias a restaurantes que les imprimen nuevo aspecto o sabor gracias a variaciones de la receta tradicional: horneadas, sin rebozado de harina o servidas entre panes.

Y con este menú nada mejor que unas patatas fritas, pero… si vienen de Quebec mucho más. La famosa Poutine canadiense jugará en las grandes ligas este año. El plato, que no es otra cosa que patatas a la francesa con taquitos de queso y salsa de carne, se reinventa gracias a nuevos ingredientes como el bacon y el kimchi. Este último es una especie de ensalada cuya base principal es una col china a la que se agregan pimientos, ajos o cebollas para darle un toque picante.

Como vemos, se trata de introducir elementos étnicos de diversas culturas a platos aparentemente sencillos y tradicionales. Si en 2014 el chipotle (chile mexicano) se llevó los aplausos de muchos chefs por su versatilidad, en 2015 asistiremos a la incorporación de nuevos ingredientes “exóticos” en las cartas como los aceites basados en aguacate, semillas de calabaza o coco.

En cuanto a bebidas, siguen imponiéndose las basadas en frutas. Cócteles sin alcohol que aprovechan al máximo los efectos del vinagre de sidra (por ejemplo) para dar vidilla a la manzana o a la pera.

¿Y en marketing gastronómico?

Vista la carta, pasamos a las tendencias 2015 en marketing para restaurantes. Sigue siendo clave la palabra “experiencia”, es decir, que el cliente sienta que está llegando a un sitio que romperá su rutina, que le permitirá aprender, conocer nuevas culturas, viajar… en definitiva, vivir una experiencia única con su comida.

En este sentido, se imponen las cocinas abiertas al público donde el cliente ve la preparación de sus alimentos y, en algunos casos, puede participar activamente; la venta online (que incluye intercambio de opiniones con otros comensales), y la interacción en los comedores (mediante performances, chefs ejerciendo de camareros, etc.).

Por supuesto que sigue vigente la escucha activa de los comensales en redes sociales y portales especializados. Se comprueba, cada vez más, que el cliente se deja asesorar primero por las recomendaciones que encuentra en Internet y, en esta medida, es importante que encuentre un restaurante que escucha las quejas y responde comentarios.

Siguen los cursos de elaboración de cervezas artesanales, catas con especialistas, visitas guiadas a bodegas y talleres… pero este año se impone con fuerza la preparación de panes. La gente está loca por hacer su propio horno en casa con panes de masas madres y viejas recetas.

Así que ya tenéis una idea de lo que nos deparará este año.

Zulma Sierra, sígueme en @zulmaandrea