Diversos estudios científicos han comprobado que el acto de dar es placentero. El área del cerebro que se activa cuando comemos o tenemos relaciones sexuales reacciona de igual forma cuando regalamos algo: tiempo, objetos o favores. Incluso hay un centro académico dedicado al estudio del altruismo en la Universidad de Stanford que hace investigaciones científicas para demostrar que la generosidad es un detonante del placer. Esta verdad innegable es un escenario perfecto para presentar Meal Sharing, una red social para compartir comidas. Los amantes de los viajes, la buena mesa y las nuevas amistades encuentran todo lo que esperan en esta plataforma especializada.shutterstock_146399966

Con 3.000 usuarios registrados en 300 ciudades, esta red está ganando puntos entre los foodies, porque es sencilla y gratuita. Al igual que otras iniciativas de consumo colaborativo, la red se apoya en la confianza que puede generar el perfil social de un usuario registrado y en los comentarios positivos que acumule.

Por ejemplo, si vamos a viajar a India y no queremos que nos confundan con los típicos turistas que buscan desesperadamente un plato tradicional, entramos en Meal Sharing y buscamos posibles anfitriones (usuarios registrados) con los cuales compartir una comida casera. Les explicamos nuestra disponibilidad , expectativas y si el usuario está de acuerdo, nos acepta como comensales.

¡La experiencia está servida! Comida recién hecha en un ambiente familiar y con los ingredientes propios del mercado local. Para los viajeros es una oportunidad de hacer nuevos amigos y para los anfitriones, la mejor forma de dar a conocer su forma de vida sin prejuicios de por medio.

En Meal Sharing caben los turistas interesados por conocer la vida real del lugar que visitan y, por supuesto, los foodies que quieren aprender a elaborar nuevos platos en un ambiente relajado y casero.

shutterstock_110049707La comunidad se fortalece a través de los comentarios de todos, gracias a que los perfiles se asocian con otras redes sociales como Facebook y es necesario dejar un teléfono de contacto para verificación. Las banderas de advertencia sobre experiencias negativas también se toman en cuenta en esta red y así se evitan futuras sorpresas desagradables.

El fundador de Meal Sharing, Jay Savsani, está orgulloso de poder difundir una actividad que él ya hacía de forma intuitiva, cuando no existían tantos recursos tecnológicos y ahora se apoya en un equipo de foodies y viajeros, encantados con la idea de regalar tiempo y amistad. Tal es el caso de la española, Ainara del Valle (del equipo de Meal Sharing Europa), que ahora vive en Berlín y le fascina la idea de poder conversar alrededor de un buen plato y, por supuesto, beber gazpacho cada vez que quiere junto a gente de diversas culturas.

Y vosotr@s, ¿ya habéis probado Meal Sharing?

Zulma Sierra, sígueme en @zulmaandrea