Lo healthy va más allá de la mesa

En su informe anual sobre tendencias, la consultora Baum + Whiteman destacaba que para 2016 asistiremos definitivamente a la healthification o menús limpios, incluyendo los de comidas rápidas. Y no hablamos solo de ingredientes orgánicos y cocinas libres de productos químicos. Nos referimos también al control de residuos, el modelo de restaurante sostenible, el buen trato a empleados, clientes y mascotas, y todo tipo de elementos relacionados con la ecología, el bienestar y la salud.

Según el estudio publicado por Baum + Whiteman, “una encuesta reciente determinó que el 36% de los consumidores están preocupados por los elementos químicos que puede haber en su comida y en otra encuesta se constató que para el 40% de los consumidores es muy importante que los alimentos que consumen estén preparados con ingredientes naturales, libres de transgénicos, sabores o colores artificiales”.

 menus limpios 2

Lo interesante de esta tendencia es que hablamos de clientes bien informados sobre los procesos que sufren los alimentos antes de llegar a su plato y que exigen a sus restaurantes un tratamiento integral del concepto ‘eco’.  “Los consumidores ya no se conforman con ver imágenes de las vacas que se usan para preparar sus hamburguesas. Están en busca de iniciativas renovadoras en términos de sostenibilidad, es decir, cómo es el control de residuos, qué política tienen para ahorrar agua, cómo tratan a los seres humanos y toda una serie de temas eco-sociales”.

En España ya estamos asistiendo a una nueva era, tanto entre fogones, como en las mesas. Cada vez hay más hamburgueserías que utilizan carnes de ternera criadas en montaña, que no han conocido abonos ni pesticidas en sus pastos. Por supuesto, también se habla de ensaladas con vegetales libres de agentes químicos y de cereales naturales (cero transgénicos).

Otra tendencia interesante es la de aprovechar al máximo los residuos orgánicos de la cocina: algunos sirven para preparar nuevos platos y otros, para fertilizar huertos propios o de cooperativas y dar de comer a animales de granja. La llamada economía circular llega con fuerza a los restaurantes, sobre todo a aquellos que están comprometidos con la conservación del medio ambiente y el aprovechamiento de los recursos.

menus limpios
Según la Comisión Europea cada año se desperdician más de 1.300 millones de toneladas de alimentos en el mundo. Y sólo en España estamos tirando a la basura 1,5 millones de toneladas de alimentos, que aún son válidos para el consumo (según datos de la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios).

¿Qué hacer? Volver a las recetas de la abuela, que no desaprovechaba ni una semilla, es una buena idea. De hecho, el Ministerio de Agricultura editó hace poco un libro de recetas para reducir el desperdicio de alimentos que está disponible en PDF.

Las buenas prácticas ecológicas también pasan por instalar limitadores de presión y difusores en los lavabos para evitar despilfarro de agua; usar productos de limpieza  libres de fosfatos; mantener limpios los hornos, campanas y placas para que la grasa no impida la transmisión del calor; usar bombillas de bajo consumo; preferir las toallas de tela a las de papel… ¡En fin! Ideas hay muchas.

Y en términos de marketing, ya sabemos que es importante comunicar todo lo que hacemos. Un restaurante concienciado de su implicación con el menú limpio, debe explicar sus buenas prácticas al cliente y al proveedor y pedir nuevas ideas al respecto. Las redes sociales aquí juegan un papel fundamental, porque nos permiten visibilizar nuestra conciencia ‘eco’ y socializar con nuestra red de contactos y amigos para pedir más recomendaciones.

Zulma Sierra, sígueme en @zulmaandrea