Consejos para aprovechar las ventajas de esta red social visual

Que una red social con sólo tres años de existencia tenga 150 millones de usuarios activos cada mes, puede motivar a cualquier empresario para invertir en ella. Sin embargo, Instagram no es una plataforma de ventas al uso.

Un rápido vistazo y nos damos cuenta de que la gente cuelga fotos: de su vida social, de sus acontecimientos familiares, de sus gatos y… de lo que come. Se calcula que con las etiquetas #food #instafood o #deliciousfood se suben más de nueve millones de fotos diariamente desde diferentes rincones del mundo. ¿Cómo aprovechar este potencial para mi restaurante?

Lo primero que debes preguntarte como chef o restaurador es si tus clientes son usuarios activos de Instagram. Una sencilla encuesta informal entre los clientes más cercanos y un visionado rápido a los comensales a la hora de la comida, permitirá deducir qué tanto comparten con su móvil y qué tipo de platos inmortalizan con sus cámaras. ¿Y los competidores? ¿Están en Instagram? ¿Qué hacen allí? ¿Qué les funciona?

Hecho este elemental estudio de marketing y después de bucear un poco por la popular red social, puedes decidir si entras o no en el juego.

Instagram pone a prueba la creatividad personal y empresarial. Ni se te ocurra colgar un catálogo de productos porque el mundo entero pensará que eres un vendedor aburrido y sin recursos. ¿Puedo colgar el menu del día? Claro, si esto hace parte de una estrategia integral de comunicación con tus clientes. Si ellos saben que cada día a las 10:00 pueden encontrar tus propuestas de platos y si además, pones fotos de ingredientes, de familias comiendo en tu local, de tu equipo en la cocina, del chef en acción, del vino de la temporada, de los camareros, de los niños que te visitan… tu cuenta será tan divertida y variada que dará gusto consultarla a diario.

Como sucede en las otras redes sociales, el administrador debe estar dispuesto a escuchar constantemente a sus usuarios para generar contenidos que emocionen y diviertan y, como punto añadido en Instagram, diríamos que los contenidos son las imágenes… ingeniosas.

 

shutterstock_171252047 copia¿Cómo lo hago?

1. Conecta con todos tus canales online: en el recuadro que Instagram pone a tu disposición para presentarte, debes poner todos los recursos disponibles para que tus usuarios te conozcan mejor. La web es lo primero, pero también están las demás redes sociales en las que tengas presencia y, por supuesto, tus datos de contacto físico: dirección y teléfono.

2. Imágenes personales: en Instagram más que en ninguna otra red social, el engagement es clave. La implicación mediante fotos personales o, al menos, con un concepto que transmita familiaridad genera confianza entre los usuarios y les hace sentir que no están siguiendo a una empresa fría y corriente, sino a una comprometida con los sentimientos y las emociones.

3. Uso, sin abuso, de los hashtags: piensa que las redes sociales están actuando como buscadores. La gente teclea lo que quiere encontrar, porque no recuerda el nombre exacto de una empresa o de una persona. Busca, por ejemplo, #comida, #postres, #recetas o #vinos. Según un reciente studio de Track Maven, cinco hashtags o etiquetas son suficientes para generar una buena interacción con los usuarios.

En el ámbito de las comidas, el repertorio de etiquetas en ingles es amplísimo y cada una tiene un significado especial:

#FoodPorn: lo utilizan quienes quieren mostrar la abundancia del plato que comerán. Incluso es despectivo cuando lo que se quiere es demostrar lo decadente de la preparación.

#Foodie: especialmente diseñado para el cocinillas que quiere aprender nuevas recetas o que se ha encontrado con una “joya” gastronómica.

#Nomnom: se supone que éste es el sonido que hacemos al comer… de manera que la gente pone el hashtag cuando está a punto de degustar algo apetitoso o en abundancia.

#Snack: cuando la gente prepara delicias en casa las comparte bajo esta etiqueta seguida de la explicación snack for kids (para niños) o snack for dinner (para cenar).

Las etiquetas #eating (comiendo), #foodgasm (comida orgásmica), #yummy (delicioso) y #foodpic (foto de comida) también son muy populares en este universo.

4. Interesante y auténtico, por favor: a los uusarios les gusta sentirse identificados con lo que ven en las redes sociales, así que las fotos que tu restaurante cuelgue en Instagram deben reflejar un estilo de vida. ¿Qué quieres comunicar? ¿salud? ¿exclusividad? ¿naturaleza? ¿vida urbana? Dependiendo de cuál sea la respuesta, podrás plantearte una serie de fotos que involucren estos conceptos.

Recuerda que en Instagram la gente no espera perfección fotográfica sino oportunidad, emoción, originalidad y sensaciones.

5. Organiza un concurso: ¿y si les pides a tus usuarios que pongan una etiqueta específica cada vez que cuelguen una foto? Puede ser muy divertido y lograrías más seguidores. Una cena para dos, a cambio de colgar la foto de un plato preferido bajo el hashtag de tu restaurante, puede ser una buena idea.

6. Planea tus posts: en Instagram es sumamente valiosa la oportunidad de una foto. Si ves algo llamativo en tu barrio que se ajusta a tu plan de comunicación, cuélgalo de inmediato. Pero también es muy importante la planificación: decide qué tipo de contenidos colgarás cada día. Ya lo decíamos al principio: colgar el menú está bien, pero no puede ser la única estrategia. Piensa como un usuario y seguro se te ocurrirán mil ideas de fotos relacionadas con gastronomía y estilo de vida.

¿Tenéis algún otro consejo? No dudéis en compartirlo con nosotros.

Zulma Sierra, sígueme en @zulmaandrea