Muchos restauradores que quieren permanecer activos en Internet se siguen preguntando ¿para qué un blog del restaurante si ya mantengo vivas mis redes sociales y tengo un sitio web para que la gente me localice? Una rápida respuesta sería: para ganar en posicionamiento.

Un sitio web que no se actualiza pierde puntos ante el gigante Google y lo va dejando en pésimas posiciones cada vez que alguien hace una búsqueda relacionada con tu restaurante o bar. En cambio si el sitio web es dinámico, cosa que se puede lograr muy fácilmente a través de un blog, los rastreos periódicos que hace Google lo irán ubicando en mejores posiciones de resultados de búsquedas de acuerdo a las palabras que vayas utilizando para tu SEO orgánico (aquel que no requiere pago).

blog de restaurantes

SEO es una palabreja que se ha ido metiendo en nuestro vocabulario casi sin darnos cuenta. El Search Engine Optimization (SEO) consiste en una serie de estrategias para que los buscadores (básicamente pensamos en Google) nos localicen rápida y eficazmente. En términos generales, hay dos tipos de posicionamiento: el interno y el externo. El interno depende de nuestra capacidad de mejorar los contenidos de la página, mediante palabras clave que la gente pueda usar cuando busca un local como el nuestro. Por ejemplo, si vendemos “tapas”, esta palabra tiene que aparecer prácticamente en todos los enlaces, títulos, párrafos, pie de fotos y nombres de archivos que utilicemos en nuestro sitio web.

En cuanto al posicionamiento externo, hablamos de “notoriedad”, es decir, que se hable mucho de nosotros por diferentes vías: redes sociales, blogs, otras webs, etc. Lo que los expertos en marketing online llaman “tráfico” es vital para que nuestros clientes potenciales lleguen a nosotros sin necesidad de dar muchas vueltas por la Red.

blog del restaurante

De manera que, volviendo al comienzo de este artículo, es tan importante el SEO interno como el externo y, además del ruido que podamos lograr con redes sociales, es recomendable que nuestra propia web se “defienda” sola en el gran océano de Internet y para ello, un blog resulta útil.

Pautas para un buen blog:

Actualizarlo periódicamente. Si decides que sólo puedes actualizarlo una vez por semana, elige un día concreto y no faltes a la cita con tu ordenador para escribir.

Ofrecer contenido útil. La gente no busca blogs a manera de catálogos porque para eso ya tienes espacio en tu web con la carta o el menú. Lo que busca el lector es aprender, informarse sobre temas que desconocía o saber más sobre algo que está de moda. Nuestro objetivo, además de que lea, es que comparta nuestro post en sus propias redes sociales y así vamos ganando en notoriedad.

Respetar la fuente de la información. Está claro que no siempre podremos aportar contenido propio. Si hemos adaptado un artículo a nuestro blog, se espera que respetemos la fuente, le demos crédito y compartamos el link de donde hemos obtenido los datos. La colaboración entre webs es una norma básica de cortesía en Internet que nos permitirá ganar tráfico y, al mismo tiempo, hacernos con un buen nombre en el gremio.

Palabras clave. Siempre y en todas las piezas que utilicemos (artículos, nombre de archivo de la foto, enlaces, títulos, pies de fotos, etc.). Ya lo hemos dicho y lo repetimos: si nuestro negocio es la comida mediterránea y nos interesa que la gente nos encuentre en sus búsquedas, no solamente utilizaremos la combinación obvia de “comida” “mediterránea”, sino que también agregaremos palabras tópico, aquellas por las que intuimos que la gente nos rastreará: “paella”, “fideuà”, “mariscos”, “aceite de oliva”, “olivas”, “arroz”, etc.

Artículos medianos o largos. Nunca cortos. Dos párrafos no son suficientes para Google. Un post o artículo para blog debe tener, como mínimo´, 400 palabras. Tampoco se trata de escribir largos capítulos sino de escribir algo con estructura, que tenga fotos entre medias para descansar la lectura y que sea digno de imprimir, guardar o compartir.

Jugar con los demás recursos online. Si actualizas tu blog, grítalo al mundo entero. Compartir en tus redes sociales es lo primero. Luego podrás definir una estrategia propia de difusión de acuerdo al comportamiento de tus clientes: un mailing (envío masivo de correos) puede ser  una alternativa. Otra opción puede ser compartirlo en grupos de Facebook especializados como foodies, amantes de la comida “X” o comunidades afines a tu negocio.

Invita a otros a participar. Como ya decíamos, la solidaridad en Internet es un principio básico y si otros bloggers ven que el tuyo es interesante, atractivo y puede generarles tráfico, se animarán a participar. El intercambio de artículos siempre es un buen gancho para ganar en credibilidad y demostrar a tus clientes y proveedores que estás al día en todo lo que se cuece sobre tu negocio en el mundo online.

Así que, si ya estás convencido, ponte manos a la obra con tu propio blog y demuestra todo lo que sabes sobre tu trabajo, los nuevos ingredientes que estás incorporando a tu carta, las recetas imperdibles, las tendencias gastronómicas que estás siguiendo, los viajes que has hecho y de los que nutres tu negocio… ¡En fin! Apunta todas las ideas de artículos que se te ocurran y anímate a escribirlas. Puedes empezar por las ideas de este otro post: Cinco temas para blogs de restaurantes

Zulma Sierra, sígueme en @zulmaandrea