Lugares diferentes y sorprendentes, donde vivir experiencias gastronómicas irrepetibles

El sector gastronómico se reinventa con nuevas propuestas que posibilitan también la creación de un sector en movimiento. Es el caso de los restaurantes Pop-up, la última moda para vivir una experiencia gastronómica. Este tipo de restaurantes se caracterizan, fundamentalmente, por realizarse en un lugar diferente y sorprendente cada vez. Son temporales y se instalan en una oficina, en una fábrica, en un despacho, un jardín… En lugares poco convencionales para resurgir nuevamente en otros.

we-pop-24-445x445De dónde viene

Como en otras modas, esta tendencia surge de Estados Unidos, concretamente de Nueva York en el año 2006 y luego le tomó el relevo Londres. Ya en 2010 se ha ido extendiendo por el resto de Europa y en España, aunque poco conocido, es cada vez más requerido y utilizado. Los primeros lugares donde se instalaron los restaurantes Pop-up fueron casas deshabitadas o a medio hacer.

Respaldados por destacados chefs

Algunos de estos restaurantes cuentan con chefs de renombre que apoyan tales iniciativas. De manera que el fenómeno ha sido tanto a pequeña escala, con productos menores y económicos, o también algo más exclusivos con experiencias de la mano de reputados chefs de cualquier parte del mundo. Los chefs están detrás de estos restaurantes para ensañar las últimas tendencias en gastronomía y, a la vez, reconocen que es una forma alternativa de dar a conocer a jóvenes cocineros. Un ejemplo es el que protagonizó Nuno Mendes, ex-cocinero de Ferrán Adrià en El Bulli, que ofrecía cenas en su casa de Londres con un cocinero nuevo cada mes. Un proyecto que también se realizó en diversas ciudades europeas.

Sus ventajas

Esta tendencias tiene muchas ventajas. Principalmente porque pueden organizarse en cualquier lugar, no importa el ambiente o escenario y, también se pretende dar un nuevo uso a los sitios que se escogen, algunos abandonados o incluso en ruinas. Otra característica es que no tiene una cadencia concreta. Pueden realizarse una vez al mes, semanalmente o cuando vaya mejor a dueños y comensales.

Destacan por su factor sorpresa y precios más asequibles, en comparación a los restaurantes convencionales. Al realizarse en un lugar y día concreto, los comensales tienen menos tiempo para conocerlo y vivir esta nueva experiencia, por lo que el poder de convocatoria es mayor. Por ello es un fenómeno que vive y se nutre de las redes sociales, donde se da a conocer y se convoca a los invitados. Por otra parte, debemos siempre acudir a los restaurantes Pop-up que estén bien organizados, para que todo esté bien controlado y no tengamos “sorpresas”.

 

Comedor-The-Cube-Electrolux-1-360x240Algunos ejemplos de restaurantes Pop-up

Como hemos podido comprobar, esta nueva tendencia está en todas partes. Algunos ejemplos de restaurantes Pop-up los encontramos en Milán, con el famoso The Cube, que permite ver el famoso Duomo mientras degustamos unos aperitivos con estrella Michelin. En España, destacan las iniciativas de la empresa Menudavida Organic Food, que ofrece un surtido catering de platos ecológicos o las experiencias de We Pop, en Barcelona, que en cada una de sus citas han desarrollado propuestas gastronómicas distintas  y en espacios diversos, como un estudio de creativos o un salón de belleza.

¿Qué os parece esta nueva tendencia?

 

Marta Burgués, DiVisibles