Al fin me he decidido a poner orden en mi cabeza sobre el tema vacacional y dicho sea de paso, comienzo a tener morriña de verano y viajes…gallipoli

Como algunos ya visteis vía nuestro Instagram, estuvimos por Italia en la región de Apulia (o tacón de la bota) y posteriormente aun más al sur en la zona del Salento. Fue todo un gozo gastronómico para alguien – el que escribe- que no había visitado aun este fantástico país.

Es una zona de Italia bastante seca, donde encontramos una rica gastronomía y unos vinos excelentes, a pesar de su caluroso clima. Las variedades de uva de la zona, Primitivo y Negroamaro (ambos tintos), fueron nuestras favoritas. Gastronomía aparte, los paisajes eran de postal y los atardeceres de foto “topicazo”.

Nuestras correrías empezaron por Monopoli, una bonita ciudad de pescadores, en la costa del Adriático, provincia de Bari y de la cual nos enamoramos nada más pisarla.

Monopoli

Monopoli

Visitamos su mercado de productos locales, recorrimos las estrechas calles del casco antiguo, nos bañamos a la entrada del puerto en unas aguas cristalinas y degustamos la que sería nuestra primera comida en Italia. Lo dicho, amor a primera vista.

Arriba "Trofie de sémola con tomates secos

Arriba “trofie de sémola con tomates secos y olivas” Abajo “solomillo al vino con rúcula y parmesano”

Tras unos idílicos días en Monopoli bajamos al sur a la zona del Salento. Esta zona, he de decir que es una zona poco dada al turismo extranjero, algún que otro alemán o inglés, pero en términos generales lo que impera es turismo interno.
Nos hospedamos en Posto Rosso, la zona de playa de Felline. Pueblo pequeño, con más iglesias que casas (norma generalizada) y con una oferta de restaurantes igual de sorprendente. Cenamos y picamos algún día las delicias locales, tales como los exquisitos “trofie de sémola con tomates secos y olivas” o el espectacular “solomillo al vino con rúcula y parmesano”.

Otro de nuestros pueblos favoritos fue Santa Maria di Leuca, el pueblo más al sur del tacón y en el que pudimos probar lo que sería una constante en todos los restaurantes de costa (¡ojo! siempre buenísimos): spaghetti a la marinara i los antipasti. Los antipasti o entrantes se pueden encontrar de mar o montaña. Mis favoritos fueron unas berenjenas escabechadas y rebozadas, y los púlpitos rebozados, frescos y sabrosos.

Los oriundos del Salento nos dijeron que la ciudad más importante en el sur era Lecce -y una de las más bonitas-, así que nos dispusimos a dar buena cuenta de ello. Al ser una ciudad bastante grande y con un extrarradio -por qué no decirlo- feo a rabiar, no teníamos grandes esperanzas. Pero ¡sorpresa!, centro histórico con solera. Y cuando digo solera no digo 100 años, si no anfiteatro (aun en uso, que estaban haciendo pruebas de sonido) romano, ruinas no muy habituales por esta parte del país.

Anfiteatro de Lecce

Anfiteatro de Lecce

Haciendo un resumen gastronómico de lo que nos encontramos y de lo que se cuece por estos lares se podría decir; que es una cocina sencilla, sin pretensiones, de temporada y hecha con productos autóctonos. ¿Muestra de ello? Pues: una simple pero muy sabrosa ensalada de burrata, rúcula y tomates, la fritura de mar, los “orecchiette” de sémola con ricotta y tomate, la infinita variedad de quesos (si no lo digo rebiento, descubrimiento del año: ricotta forte), las olivas y así hasta escribir dos o tres posts…Pero hay que ir acabando que me ha entrado hambre. Ciao!

orechietti

orecchiette” de sémola con ricotta y tomate

Ensalada de burrata, tomates y rúcula

Ensalada de burrata, tomates y rúcula

Puerto de Monopoli

Puerto de Monopoli

Spaghetti de la marinara

Spaghetti de la marinara

italia