Para muchos visitantes y locales, Casa Oaxaca es el mejor restaurante de la ciudad de Oaxaca. Los platos son servidos en presentaciones muy bellas a la vista y las raciones son de tamaño perfecto, ni muy abundante ni muy escaso. Además, el lugar cuenta con una terraza muy fresca y agradable, con vista al templo y museo de Santo Domingo y el colorido centro de Oaxaca. El chef Alejandro Ruiz combina con gran sutileza e ingenio las especias mediterráneas, como el romero y la albahaca, y las oaxaqueñas, como la hoja santa y la pitiona, para crear manjares que ofrecen grandes sorpresas en cada bocado.

casa oaxaca entrada

Para abrir el apetito, puedes disfrutar una espléndida selección de entrantes exquisitos, entre los cuales destacan el ceviche de pescado del día con salsa chamoy, piña, pepino, sandía, tomate, cilantro y sal de gusanito; o los taquitos de hoja santa con quesillo (queso hilado tradicional oaxaqueño), chapulines, pasta de frijol, salsa de chile morita, tomate verde, queso y nata agria. También hay sopas deliciosas como la de frijolón, acompañada de hierba de conejo, aguacate y tortilla tostada y cortada en juliana; y ensaladas como la de flores de calabacín rellenas de requesón con flor de jamaica caramelizada y lechugas asadas, o la de nopalitos con aguacate, chicharrón, cilantro, queso oreado y salsa de chile  guajillo.

ceviche casa oaxaca

Los platos principales tienen dos propuestas, una de especialidades oaxaqueñas y otra de delicias del mar. Los regionales oaxaqueños incluyen un chileajo mixteco con cordero y verdolaga (un tipo de acelga), el mole negro con pechuga de guajolote, arroz con chepíl y plátanos fritos, la tlayuda tradicional con ribeye, y el mole manchamanteles con pechuga de pato. También ofrece un corazón de filete a la parrilla con salsa del día, que esta vez fue de queso del istmo y puré de berenjena y verdolaga. Las delicias del mar incluyen un arroz caldoso con mariscos, unos camarones con pitiona acompañados de puré de coliflor, perejil frito y aceite de chile de árbol, y la pesca del día, que se puede preparar de tres maneras: al limón con mermelada de tomate y alcaparras, zarandeado con arroz rojo y aguacate, y de cuaresma, o capeado con guiso de nopales y guisantes.

Para cerrar con broche de oro el banquete, están los postres sensacionales como el pastel de chocolate oaxaqueño con helado de vainilla, la tarta de guayaba con helado de pétalos de rosa, o el pastel de elote con nieve de quesillo, o el tradicional nicuatole con garapiñado de chocolate y atole de piloncillo.

Escrito por Sofía Ballesteros Danel